Rosa explica su proyecto: Arnica, es como una margarita, con un principio activo, que favorece la circulación sanguínea. Cultivada y producida orgánicamente. La venden como producto cosmético.
Buscando especialidades de plantas de la región de alta montaña pirenaica, apostaron por la agricultura sostenible. La primera fase fue agronómica, pero en la segunda la venta de la flor se tenía que reforzar. Se organiza una empresa para vender cosmética alternativa, de salud. Demostrar que se puede reivindicar el producto local. Se desarrolla un cultivo muy extenso, y se orienta a un proceso de invitar a extender los cultivos por parte de otros productores.
La idea es cuidar la materia prima. La parte comercial depende de fuerzas de venta intermediarias que rebajarían el producto, su calidad. La apuesta no es esa.
Problemas para que "todo" el producto salga de la montaña: costes de distribución, falta de impulso industrial en la zona. Sí que puedes hacer que sea un producto de montaña.
